jueves, 19 de noviembre de 2009

“Bibliotecarios y TICs - Apocalípticos”

Introducción:

El presente informe pretende abordar la temática del Bibliotecario y las
TICs (Tecnologías de la Información y la Comunicación) desde el punto de vista apocalíptico.

En los últimos años se esta viviendo lo que en la década del 60 algunos autores denominaban sociedad del conocimiento y la sociedad de la información. Esto ocurrió debido a la evolución de la sociedad industrial, que producía bienes de consumo, a una sociedad dominada por la información en todas las esferas de la vida humana.

Generalmente se utilizan los conceptos
sociedad del conocimiento y la sociedad de la información como si fuesen términos equivalentes, pero en realidad no significan lo mismo. Se puede afirmar que la sociedad de la información es una etapa preliminar a la sociedad del conocimiento. Esta etapa de la sociedad de la información, en las que se desarrollan las tics, constituye el fundamento imprescindible sobre el que se construirá la sociedad del conocimiento, en la cual se produce, reproduce e intercambian conocimiento nuevo.

La era industrial se caracterizaba por el uso del capital, el dinero y recursos tangibles. En el presente son la información y el conocimiento los recursos básicos y fundamentales.

Estamos atravesando un intervalo caracterizado por la transformación de nuestra cultura material por obra de un nuevo paradigma tecnológico organizado en torno a las tecnologías de la información.

La profesión bibliotecológica ha sufrido profundos cambios y transformaciones debido a la incorporación de nuevas tecnologías a las bibliotecas y las unidades de información.

Desarrollo:

La sociedad de la información no es algo del futuro sino del presente, ésta ha sido definida como una sociedad en la que el desarrollo de los servicios, de la educación, de la cultura y de todas las esferas de las actividades de la vida humana, dependerán de la información que se tenga y una sociedad que necesita que la mitad de la fuerza laboral esté dedicada directamente a la gestión de la información, esa es la sociedad de hoy y aún más es la sociedad de siempre.

La información es un recurso relevante en el desarrollo científico y técnico de la sociedad moderna, es el vehículo que transmite conocimientos, por lo tanto es un elemento esencial para el bienestar y el progreso.

En un principio se creyó que dentro del marco de la denominada sociedad de la información, se incrementaría el nivel de educación y el desarrollo socioeconómico y cultural de las personas, mejorando así su bienestar y calidad de vida. No obstante no ocurrió así, lejos de fomentar la equidad en el acceso a la información y, por ende, mejorar la situación económica, social y cultural de las personas, la trayectoria y el desarrollo de estas nuevas tecnologías está agravando la situación de pobreza, el aislamiento y la desigualdad a lo largo y ancho del mundo.

El bibliotecólogo actual se enfrenta con enormes responsabilidades y constantes desafíos para los que debe prepararse bien. Su participación es esencial en el desarrollo cultural y socioeconómico del país.
Si se habla de bibliotecas tradicionales o digitales, es importante considerar que la figura principal de ellas es el bibliotecario y, el eje de la información y de su acceso. De lo anterior, puede decirse que la función del bibliotecario en la sociedad es de suma importancia, él es el puente entre la información y quien la solicita

El impacto tecnológico en el sector de la información es abrumador. La aplicación de herramientas está siendo intensiva y primordial para su uso en otras industrias y sectores, ese impacto afecta de manera muy especial a los gestores de información y documentación obligándolos a un reciclaje continúo de sus conocimientos y técnicas de trabajo.

Las nuevas Tics no sólo se entienden como un conjunto de herramientas, sino como un entorno virtual en donde convergen interacciones humanas y capacidades tecnológicas orientadas a desarrollar un espacio informatizado y multimedial. La red global como es Internet ha modificado y cambiado el tradicional paradigma bibliotecario.
El bibliotecario tradicional se ha caracterizado por realizar las siguientes actividades tecnicas selecciona, adquiere, cataloga, clasifica, y difunde la documentación, trabajando principalmente con material en formato impreso. Por su formación técnica, se ha distinguido más por la funcion de conservar la colección que está a su cargo que por difundirla, ya que se centra más en el procesamiento técnico de la documentación, dejando en segundo plano la atención al usuario.
Para A. Cornella (1999), la labor del profesional de la información se centraba en la "conservación" de la documentación, realizando tareas de almacenamiento y de catalogación, pero cuando la información se consideró como una fuente de valor de la organización, el rol del profesional de la información se tornó dinámico y con mayores matices.Para V. Cano (1999), el rol del bibliotecario se ha basado en tres principios profesionales:
· Es un guardián del fondo bibliotecario y una de las funciones primordiales es la de adquirir y preservar el patrimionio bibliográfico.
· Es un gestor de sistemas de almacenaje y una de las funciones principales es la de crear sistemas de ordenamiento para el fondo bibliográfico bajo su custodia.


· Es un mediador entre los sistemas de ordenamiento y los usuarios. Una de las funciones principales del bibliotecario es facilitar el acceso a la información contenida en la colección que tiene a su cargo.
Es evidente, que estos principios sobre la cual se han fundamentado la mayoría de las prácticas profesionales dentro de la bibliotecología se están modificando.El bibliotecario tradicional era autodidacta por falta de enseñanzas oficiales, un conservador y un coleccionista, pero la llegada de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación a nuestra sociedad, suponen un cambio radical en el concpeto del bibliotecario actual.

Los bibliotecarios tienen en la actualidad un desafío muy importante en esta sociedad de la información que es, reducir la brecha entre informados ricos e informados pobres, permitiendo que todos participen de la sociedad de la información, creando una cultura de individuos con capacidad de trabajar con información, para su desarrollo personal y profesional.

El rol del bibliotecólogo adquiere un papel preponderante en la sociedad de la información que es el de actuar como mediador entre las fuentes documentales y los usuarios. El bibliotecario en la actualidad debe ser un experto en la manipulación y acceso a la información, capaz de traerla al usuario que la demande desde cualquier punto que se la encuentre.

Debido a los avances tecnológicos, los bibliotecarios deben capacitarse continuamente, pero muchas veces las bibliotecas no cuentan con los presupuestos necesarios para incorporar servicios basados en la tecnología ni para la capacitación de su personal.

Algunas de las nuevas funciones que debe adquirir el bibliotecario en la actualidad son las siguientes:

· Intentar mejorar el acceso a los nuevos recursos. Ahora no solamente procesan libros, sino también CD-ROMs, discos de computación e ítems en formatos múltiples.

· Los catalogadores deben tomar decisiones fundamentadas sobre asuntos tales como crear enlaces a revistas electrónicas o gestionar conexiones de la colección bibliotecaria a varias bases de datos. Además, crean registros que contienen medios múltiples de acceso a un recurso determinado.

· La catalogación de Internet es una tarea que ha recaído en los bibliotecarios.

· A la vez que siguen atendiendo a los usuarios en los puntos de atención al público de la biblioteca, muchos también dan soporte a una clientela creciente de usuarios de acceso remoto.

· Muchas bibliotecas utilizan ahora su sitio Web como plataforma exclusiva para el servicio electrónico al público.

Los nuevos profesionales de la información afrontarán en el futuro grandes desafíos para posicionarse en los sectores de influencia nacionales. Deberán desarrollar diferentes estrategias, como por ejemplo: elevar la cultura informacional; agregarle valor a los productos y servicios. También es importante ser un buen gestor de la información para lograr el liderazgo y el éxito teniendo una base de conocimientos mejorados continuamente.

En el congreso INFOEM (1996) dice “…en la incorporación masiva de la tecnología de la información a gran parte de las actividades productivas y de carácter científico está modificando los roles de muchos profesionales y en nuestro ámbito, el profesional no debe quedarse al margen…”

Muchos decían que la profesión del bibliotecario desaparecía con la irrupción de la información electrónica y de las bibliotecas virtuales, con los cuales las actividades tradicionales efectuadas por los bibliotecarios quedarían sin sentido, y el documento virtual dejaría de lado al libro impreso. A esto se puede afirmar que la cultura digital y la cultura impresa coexistirán, es decir que el nuevo profesional bibliotecólogo deberá mantener ciertas cualidades del bibliotecario tradicional e incorporará el dominio de las nuevas tecnologías, como así también aplicará herramientas de administración y Management para sobrevivir a esta nueva realidad que se presenta.

Los bibliotecarios deben poseer una cultura general bastante buena. Ésta es indispensable en el proceso técnico de los materiales, para interpretar acertadamente las necesidades de información de los usuarios, para orientarlos, etc. Además, tener amor a los libros; inquietud intelectual reflejada en un permanente deseo de aprender, de conocer; el interés por la investigación; interés también por conocer las características de los usuarios, cuáles son sus necesidades, sus expectativas, qué beneficios esperan de los servicios que se les brinda; cómo formarlos u orientarlos.

El profesional de la información tiene que brindar un servicio, que implica interactuar, dialogar, orientar, apoyar, colaborar, formar e informar a aquellos que se dirigen a la biblioteca en búsqueda de un dato, de información.
Las funciones que deben desempeñar estos profesionales son múltiples: sugerir temas de investigación y líneas de actuación, organizar los recursos disponibles y hacerlos accesibles, asesorar en la búsqueda de información, orientar en la bibliografía adecuada, planificar actividades recreativas en torno al libro, etc.

Además se pueden planificar actividades dinamizadoras desde la biblioteca, por ejemplo: actividades cuyo objetivo sea despertar la curiosidad y el interés.

Con el crecimiento explosivo de la información y del conocimiento, y por ende, de la documentación en las últimas décadas, el rol del bibliotecario adquiere un papel preponderante en esta sociedad de la información, que es el de actuar como “mediador” entre las fuentes documentales y los usuarios.

El bibliotecario profesional tiene ante sí un campo inmenso y riquísimo en el cual puede desarrollarse utilizando de la mejor manera posible sus conocimientos, sus habilidades, e inclusive gustos y preferencias.

Simplemente para mencionar algunos de estos campos de acción, el bibliotecario profesional se desempeña también (hoy en día) como docente, como investigador de las ciencias de la información y documentación; como administrador de la docencia, de centros de información y documentación corporativas y por supuesto de bibliotecas.

Conclusión:

La tecnología no significa necesariamente progreso; ofrece oportunidades pero también acarrea nuevas problemáticas como: la ansiedad y la dependencia tecnológica por la continua interacción; así como aislamiento, cansancio e inversión de tiempo.

Existe la creencia de que las tecnologías solucionarán todos nuestros problemas, pero no es así, ya que Las TICS poseen también sus desventajas, como ejemplo podemos mencionar las siguientes: Los beneficios de esta revolución no están distribuidos de manera equitativa; junto con el crecimiento de la red Internet ha surgido un nuevo tipo de pobreza que separa los países en desarrollo de la información, dividiendo los educados de los analfabetos, los ricos de los pobres, los jóvenes de los viejos, los habitantes urbanos de los rurales.

En la actualidad el perfil del profesional bibliotecológico ha evolucionado, su imagen se ha transformado, ahora es un profesional de la información, denominado gestor de la información.

Para concluir, es importante la incorporación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en las Bibliotecas, pero se debe tener en cuenta que no todas las personas tienen acceso a estas nuevas tecnologías. Existen bibliotecas donde los usuarios no tienen acceso a las computadoras, a veces ni siquiera el bibliotecario trabaja con la computadora porque la biblioteca no la posee.

Por lo mencionado anteriormente, creemos que el bibliotecario no debe perder el rol del bibliotecario tradicional, y además tiene que seguir siendo un mediador entre la información que posee la biblioteca y el usuario. Además, le corresponde seguir cumpliendo sus funciones, aunque la biblioteca no esté incorporando las nuevas Tecnologías de la Información.

Bibliografía:

Apuntes de cátedra de Introducción alas Ciencias de la Información:

· El rol del bibliotecólogo en la sociedad de la información.

· Tecnología y cambio: una visión desde la perspectiva bibliotecaria.

· Tecnología de la Información y comunicación.

·
http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol16_5_07/aci061107.htm

· www.inforosocial.net.











domingo, 8 de noviembre de 2009

BIBLIOTECARIO Y TICs - APOCALÍPTICOS

Introducción:

El presente informe pretende abordar la temática del Bibliotecario y las Tics (Tecnologías de la Información y la Comunicación) desde el punto de vista apocalíptico.

En los últimos años se esta viviendo lo que en la década del 60 algunos autores denominaban sociedad del conocimiento o sociedad de la información. Esto ocurrió debido a la evolución de la sociedad industrial, que producía bienes de consumo, a una sociedad dominada por la información en todas las esferas de la vida humana.

La era industrial se caracterizaba por el uso del capital, el dinero y recursos tangibles. En el presente son la información y el conocimiento los recursos básicos y fundamentales.

La sociedad de la información es aquella en que la información se usa intensivamente en la vida social, cultural, económica y política.

Estamos atravesando un intervalo caracterizado por la transformación de nuestra cultura material por obra de un nuevo paradigma tecnológico organizado en torno a las tecnologías de la información.

La profesión bibliotecológica ha sufrido profundos cambios y transformaciones debido a la incorporación de nuevas tecnologías a las bibliotecas y las unidades de información.



Desarrollo:

La sociedad de la información no es algo del futuro sino del presente, ésta ha sido definida como una sociedad en la que el desarrollo de los servicios, de la educación, de la cultura y de todas las esferas de las actividades de la vida humana, dependerán de la información que se tenga y una sociedad que necesita que la mitad de la fuerza laboral esté dedicada directamente a la gestión de la información, esa es la sociedad de hoy y aún más es la sociedad de siempre.

La información es un recurso relevante en el desarrollo científico y técnico de la sociedad moderna, es el vehículo que transmite conocimientos, por lo tanto es un elemento esencial para el bienestar y el progreso.

Por nuevas Tics se entiende a las tecnologías no solo como un conjunto de herramientas, sino como un entorno virtual en donde convergen interacciones humanas y capacidades tecnológicas orientadas a desarrollar un espacio informatizado y multimedial.
Desde el punto de vista de los apocalípticos, la tecnología es un elemento negativo que terminará destruyendo las características humanas de las personas. Llegará un momento en que supere y controle a los humanos.

Los bibliotecarios tienen en la actualidad un desafío muy importante en esta sociedad de la información que es, aprovechar la tecnología del mundo globalizado y reducir la brecha entre informados ricos e informados pobres, permitiendo que todos participen de la sociedad de la información, creando una cultura de individuos con capacidad de trabajar con información, para su desarrollo personal y profesional.

El rol del bibliotecólogo adquiere un papel preponderante en la sociedad de la información que es el de actuar como mediador entre las fuentes documentales y los usuarios. El bibliotecario en la actualidad debe ser un experto en la manipulación y acceso a la información, capaz de traerla al usuario que la demande desde cualquier punto que se la encuentre.

Debido a los avances tecnológicos, los bibliotecarios deben capacitarse continuamente, pero muchas veces las bibliotecas no cuentan con los presupuestos necesarios para incorporar servicios basados en la tecnología ni para la capacitación de su personal. Pero es importante que las bibliotecas encuentren una manera de incorporar esas nuevas tecnologías con personal capacitado para brindar un eficiente servicio al usuario.

Algunas de las nuevas funciones que debe adquirir el bibliotecario en la actualidad son las siguientes:
· Intentar mejorar el acceso a los nuevos recursos. Ahora no solamente procesan libros, sino también CD-ROMs, discos de computación e ítems en formatos múltiples.

· Los catalogadores deben tomar decisiones fundamentadas sobre asuntos tales como crear enlaces a revistas electrónicas o gestionar conexiones de la colección bibliotecaria a varias bases de datos. Además, crean registros que contienen medios múltiples de acceso a un recurso determinado.

· La catalogación de Internet es una tarea que ha recaído en los bibliotecarios.

· A la vez que siguen atendiendo a los usuarios en los puntos de atención al público de la biblioteca, muchos también dan soporte a una clientela creciente de usuarios de acceso remoto.

· Muchas bibliotecas utilizan ahora su sitio Web como plataforma exclusiva para el servicio electrónico al público.
Se puede agregar que las nuevas Tecnologías de la Información y Comunicación son aquellas herramientas computacionales e informáticas que procesan, almacenan, sintetizan, recuperan y presentan información representada de la más variada forma. Es un conjunto de herramientas, soportes y canales para el tratamiento y acceso a la información. Constituyen nuevos soportes y canales para dar forma, registrar, almacenar y difundir contenidos informacionales. Algunos ejemplos de estas tecnologías son la pizarra digital (ordenador personal más proyector multimedia), los blogs, el podcast y, por supuesto, la Web.
Para todo tipo de aplicaciones educativas, las TIC son medios y no fines. Es decir, son herramientas y materiales de construcción que facilitan el aprendizaje, el desarrollo de habilidades y distintas formas de aprender, estilos y ritmos de los aprendices.
Las TICS también tiene sus desventajas, como ejemplo podemos mencionar las siguientes: Los beneficios de esta revolución no están distribuidos de manera equitativa; junto con el crecimiento de la red Internet ha surgido un nuevo tipo de pobreza que separa los países en desarrollo de la información, dividiendo los educados de los analfabetos, los ricos de los pobres, los jóvenes de los viejos, los habitantes urbanos de los rurales, diferenciando en todo momento a las mujeres de los varones.
Otras desventajas que se pueden observar en la utilización de las Tecnologías de la Información y la Comunicación son:
Falta de privacidad, aislamiento, fraude, merma los puestos de trabajo.
El uso de Internet también da cabida a la: pornografía, aberraciones, violencia, pedófilos, traficantes.
No hay nada por absurdo y obsceno que no tenga su lugar en Internet.

¿Aprenden los alumnos más y mejor gracias a las Nuevas Tecnologías de la Información y la Comunicación?

La mayoría de los alumnos realizan la recopilación de información de diferentes fuentes, realizando con mayor frecuencia el “cortado y pegado” de la información sin tener en cuenta la coherencia del texto que elaboran, ni la correcta redacción del mismo.

Las 10 razones por las cuáles Internet no sustituye a la Biblioteca tradicional son:

· No todo está en Internet: Existen alrededor de un billón de páginas web y sin embargo, muy poco material de calidad es de libre acceso.

· Una aguja (su búsqueda) en un pajar (la Web): Aunque se utilicen todas las herramientas de búsqueda posibles y estos aseguren que investigan todo, no pueden entregar todas las páginas existentes. Además, lo que ellos investigan no se pone al día periódicamente.

· No existe control de calidad: No hay ningún liderazgo de calidad en la Web. Cualquier persona puede poner algo en la Web.

· Lo que usted no conoce puede dañarlo: El gran boom de las bibliotecas ha sido la digitalización de revistas. Pero los sitios de texto completo, no siempre son todo lo completo que dicen ser. Lo que usted no conoce puede dañarlo.

· El Estado puede comprar un libro y distribuirlo a través del WEB – NO: Desde 1970 se publican 50.000 títulos académicos cada año y de estos 1.5 millones de títulos sólo unos cuantos miles están disponibles en la red.

· Atento, no descuides a los lectores de libros en la Web o e-books: Intentar mantener la lectura de un e-book por más de media hora es casi imposible, se produce un cansancio natural y después de leer dos largas páginas lo imprimimos.

· ¿Existen ahora menos bibliotecas universitarias?: No, se siguen construyendo bibliotecas e invirtiendo grandes sumas de dinero en libros y revistas.

· ¿Es correcto crear una biblioteca virtual estatal?: Si queremos quebrar al estado, sí es correcto. El costo de digitalización es increíblemente alto.

· Internet una milla (kilómetro y medio) de ancho, una pulgada (2.5 cms.) o menos de profundidad: La mayoría de la información que esta en la Web no sobrepasa los 15 años de antigüedad. Los editores proporcionan acceso a un número nuevo rutinariamente, pero agregan muy de vez en cuando uno anterior. Agregar material antiguo es muy costoso.

· Internet es omnipresente, pero el libro es transportable: Estudios recientes sobre la compra de libros electrónicos demuestran que más del 80% prefiere comprar libros en formato papel y que no leen estos en la Web.

Los nuevos profesionales de la información afrontarán en el futuro grandes desafíos para posicionarse en los sectores de influencia nacionales. Deberán desarrollar diferentes estrategias, como por ejemplo: elevar la cultura informacional; agregarle valor a los productos y servicios; también se hace necesaria la incorporación de las Tics y sus dominios. Por último, es importante ser un buen gestor de la información para lograr el liderazgo y el éxito teniendo una base de conocimientos mejorados continuamente.

El impacto tecnológico en el sector de la información es abrumador. La aplicación de herramientas está siendo intensiva y primordial para su uso en otras industrias y sectores, ese impacto afecta de manera muy especial a los gestores de información y documentación obligándolos a un reciclaje continuo de sus conocimientos y técnicas de trabajo.
La computadora personal, el acceso a base de datos, bancos de datos, discos compactos, multimedia, memorias ópticas que posibilitan almacenar gran cantidad de información y por último la aparición de la red global como es Internet ha modificado y cambiado el tradicional paradigma bibliotecario.
En el congreso INFOEM (1996) se toca este punto cuando se dice “…en la incorporación masiva de la tecnología de la información a gran parte de las actividades productivas y de carácter científico está modificando los roles de muchos profesionales y en nuestro ámbito, el profesional no debe quedarse al margen…”

Muchos decían que la profesión del bibliotecario desaparecía con la irrupción de la información electrónica y de las bibliotecas virtuales, con los cuales las actividades tradicionales efectuadas por los bibliotecarios quedarían sin sentido, y el documento virtual dejaría de lado al libro impreso. A esto se puede afirmar que la cultura digital y la cultura impresa coexistirán, es decir que el nuevo profesional bibliotecólogo deberá mantener ciertas cualidades del bibliotecario tradicional e incorporará el dominio de las nuevas tecnologías, como así también aplicará herramientas de administración y Management para sobrevivir a esta nueva realidad que se presenta.



Conclusión:

Debido a los avances tecnológicos, los bibliotecarios deben capacitarse continuamente, pero muchas veces las bibliotecas no cuentan con los presupuestos necesarios para incorporar servicios basados en la tecnología ni para la capacitación de su personal.
En los últimos años, la información se ha convertido en un recurso esencial del desarrollo; por consiguiente, el bibliotecólogo actual se enfrenta con enormes responsabilidades y constantes desafíos para los que debe prepararse bien. Su participación es esencial en el desarrollo cultural y socioeconómico del país.
Si se habla de bibliotecas tradicionales o digitales, es importante considerar que la figura principal de ellas es el bibliotecario y, el eje de la información y de su acceso. De lo anterior, puede decirse que la función del bibliotecario en la sociedad es de suma importancia, él es el puente entre la información y quien la solicita.

Un bibliotecario profesional indiscutiblemente debe poseer una sólida formación académica, dominar el aspecto técnico como la catalogación, clasificación, asignación de encabezamientos de materia, elaboración de bibliografías, dominio de las obras de consulta, etc.; los cuales deberá manejar con profesionalismo, oportunidad y criterio.
La tecnología no significa necesariamente progreso; ofrece oportunidades pero también acarrea nuevas problemáticas como: la ansiedad y la dependencia tecnológica por la continua interacción; así como aislamiento, cansancio e inversión de tiempo.
Existe la creencia de que las tecnologías solucionarán todos nuestros problemas. No se debe perder de vista que los ordenadores poseen una característica particular: hacen que el tipo de interactividad que promueven corra el riesgo de absorber el resto de los elementos.
Los bibliotecarios debemos poseer una cultura general bastante buena. Esta nos es indispensable en el proceso técnico de los materiales, para interpretar acertadamente las necesidades de información de los usuarios, para orientarlos, etc.
Los bibliotecarios deben poseer amor a los libros; inquietud intelectual reflejada en un permanente deseo de aprender, de conocer; el interés por la investigación; interés también por conocer las características de los usuarios, cuáles son sus necesidades, sus expectativas, qué beneficios esperan de los servicios que se les brinda; cómo formarlos u orientarlos.
Los bibliotecarios deben brindar un servicio, que implica interactuar, dialogar, orientar, apoyar, colaborar, formar e informar a aquellos que se dirigen a la biblioteca en búsqueda de un dato, de información.
Las funciones que deben desempeñar estos profesionales son múltiples: sugerir temas de investigación y líneas de actuación, organizar los recursos disponibles y hacerlos accesibles, asesorar en la búsqueda de información, orientar en la bibliografía adecuada, planificar actividades recreativas en torno al libro, etc.

Además se pueden planificar actividades dinamizadoras desde la biblioteca, por ejemplo: actividades cuyo objetivo sea despertar la curiosidad y el interés.

Con el crecimiento explosivo de la información y del conocimiento, y por ende, de la documentación en las últimas décadas, el rol del bibliotecario adquiere un papel preponderante en esta sociedad de la información, que es el de actuar como “mediador” entre las fuentes documentales y los usuarios.
En la actualidad el perfil del profesional bibliotecológico ha evolucionado en consonancia con el desarrollo científico- técnico de la sociedad, su imagen se ha transformado, ahora es un profesional de la información, denominado gestor de la información.

El bibliotecario profesional tiene ante sí un campo inmenso y riquísimo en el cual puede desarrollarse utilizando de la mejor manera posible sus conocimientos, sus habilidades, e inclusive gustos y preferencias.
Debido a los avances tecnológicos, los bibliotecarios deben capacitarse continuamente, pero muchas veces las bibliotecas no cuentan con los presupuestos necesarios para incorporar servicios basados en la tecnología ni para la capacitación de su personal.
En los últimos años, la información se ha convertido en un recurso esencial del desarrollo; por consiguiente, el bibliotecólogo actual se enfrenta con enormes responsabilidades y constantes desafíos para los que debe prepararse bien. Su participación es esencial en el desarrollo cultural y socioeconómico del país.
Si se habla de bibliotecas tradicionales o digitales, es importante considerar que la figura principal de ellas es el bibliotecario y, el eje de la información y de su acceso. De lo anterior, puede decirse que la función del bibliotecario en la sociedad es de suma importancia, él es el puente entre la información y quien la solicita.

Un bibliotecario profesional indiscutiblemente debe poseer una sólida formación académica, dominar el aspecto técnico como la catalogación, clasificación, asignación de encabezamientos de materia, elaboración de bibliografías, dominio de las obras de consulta, etc.; los cuales deberá manejar con profesionalismo, oportunidad y criterio.
La tecnología no significa necesariamente progreso; ofrece oportunidades pero también acarrea nuevas problemáticas como: la ansiedad y la dependencia tecnológica por la continua interacción; así como aislamiento, cansancio e inversión de tiempo.
Existe la creencia de que las tecnologías solucionarán todos nuestros problemas. No se debe perder de vista que los ordenadores poseen una característica particular: hacen que el tipo de interactividad que promueven corra el riesgo de absorber el resto de los elementos.
Los bibliotecarios debemos poseer una cultura general bastante buena. Esta nos es indispensable en el proceso técnico de los materiales, para interpretar acertadamente las necesidades de información de los usuarios, para orientarlos, etc.
Los bibliotecarios deben poseer amor a los libros; inquietud intelectual reflejada en un permanente deseo de aprender, de conocer; el interés por la investigación; interés también por conocer las características de los usuarios, cuáles son sus necesidades, sus expectativas, qué beneficios esperan de los servicios que se les brinda; cómo formarlos u orientarlos.
Los bibliotecarios deben brindar un servicio, que implica interactuar, dialogar, orientar, apoyar, colaborar, formar e informar a aquellos que se dirigen a la biblioteca en búsqueda de un dato, de información.
Las funciones que deben desempeñar estos profesionales son múltiples: sugerir temas de investigación y líneas de actuación, organizar los recursos disponibles y hacerlos accesibles, asesorar en la búsqueda de información, orientar en la bibliografía adecuada, planificar actividades recreativas en torno al libro, etc.

Además se pueden planificar actividades dinamizadoras desde la biblioteca, por ejemplo: actividades cuyo objetivo sea despertar la curiosidad y el interés.

Con el crecimiento explosivo de la información y del conocimiento, y por ende, de la documentación en las últimas décadas, el rol del bibliotecario adquiere un papel preponderante en esta sociedad de la información, que es el de actuar como “mediador” entre las fuentes documentales y los usuarios.
En la actualidad el perfil del profesional bibliotecológico ha evolucionado en consonancia con el desarrollo científico- técnico de la sociedad, su imagen se ha transformado, ahora es un profesional de la información, denominado gestor de la información.

El bibliotecario profesional tiene ante sí un campo inmenso y riquísimo en el cual puede desarrollarse utilizando de la mejor manera posible sus conocimientos, sus habilidades, e inclusive gustos y preferencias.

Simplemente para mencionar algunos de estos campos de acción, el bibliotecario profesional se desempeña también (hoy en día) como docente, como investigador de las ciencias de la información y documentación; como administrador de la docencia, de centros de información y documentación corporativos y por supuesto de bibliotecas.

Para concluir, es importante la incorporación de las Tecnologías de la Información y la Comunicación en las Bibliotecas, pero se debe tener en cuenta que no todas las personas tienen acceso a estas nuevas tecnologías. Existen bibliotecas donde los usuarios no tienen acceso a las computadoras, a veces ni siquiera el bibliotecario trabaja con la computadora porque la biblioteca no la posee.
Po lo mencionado anteriormente, creemos que el bibliotecario no debe perder el rol del bibliotecario tradicional, y además debe seguir siendo un mediador entre la información que posee la biblioteca y el usuario. Éste debe seguir cumpliendo sus funciones, aunque la biblioteca no esté incorporando las nuevas Tecnologías de la Información.



Bibliografía:

Apuntes de cátedra de Introducción alas Ciencias de la Información:

· El rol del bibliotecólogo en la sociedad de la información.

· Tecnología y cambio: una visión desde la perspectiva bibliotecaria.

· Tecnología de la Información y comunicación.

·
http://bvs.sld.cu/revistas/aci/vol16_5_07/aci061107.htm

· www.inforosocial.net.


























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sábado, 7 de noviembre de 2009